“Rusia debe poner fin a su brutal guerra y optar por la paz”, afirma Zelenski en un mensaje en el que admite la ofensiva que causa, al menos, tres muertos
Las elecciones legislativas rusas han llegado a su recta final con una oleada de drones ucranios sobre la región de Moscú. En total, tres muertos en ataques sobre edificios civiles, unas dos decenas de heridos y la gigantesca refinería del distrito de Kapotnia en llamas. El alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin, ha calificado el ataque como el “más masivo” sufrido por Moscú. Las autoridades locales aseguran que sus sistemas antiaéreos derribaron 450 drones en su aproximación a la región. “[El bombardeo] tenía claramente como objetivo perturbar las elecciones”, ha manifestado el edil.
El Ministerio de Defensa ruso ha informado por su parte de “más de 1.600” derribos de drones en total en “todas las fronteras” del país en las últimas horas, lo que incluiría las zonas ocupadas en Ucrania. Al mismo tiempo que denunciaba este ataque, también ha comunicado que Rusia ha lanzado varios ataques contra “centros logísticos, almacenes y puertos” de Ucrania.
“Atacar dichas instalaciones pertenecientes al agresor ruso constituye el ejercicio por parte de Ucrania de su derecho inalienable a la legítima defensa”, señalan las autoridades militares de Kiev en un comunicado refiriéndose a la refinería que, añaden, surte también a las tropas del Kremlin.
La presencia de los aparatos ucranios provocó también el cierre del espacio aéreo sobre la capital durante unas horas. Los cuatro aeropuertos civiles de Moscú suspendieron y retrasaron más de 450 vuelos, según las autoridades. Algunos de los aviones que se encontraban en pleno vuelo tuvieron que ser desviados a ciudades a más de medio millar de kilómetros de distancia, como San Petersburgo.
Además, han sido atacadas posiciones e infraestructuras de las tropas rusas en las zonas que ocupan en territorio ucranio, según han confirmado esas mismas fuentes de Kiev.
Elecciones en guerra
Los comicios son importantes no solo porque sean los primeros parlamentarios desde que se desatara la gran invasión del país vecino desde febrero de 2022, sino porque van a servir para medir, en cierta medida, el impacto de esa guerra en la gestión del presidente Vladímir Putin. En todo caso, no parece que esté en juego la hegemonía de la formación del mandatario, Rusia Unida.
Los vídeos de los vecinos de Moscú muestran varios incendios en el complejo petrolero de Kapotnia esta madrugada. Ucrania atacó antes estas instalaciones el 18 de junio. Aquel bombardeo dio la vuelta al mundo con la imagen de una de las tapas de los depósitos volando sobre una bola de fuego. Estas instalaciones proveen más de un tercio del combustible de la capital, donde aún continúan meses después los problemas de abastecimiento de carburante en las gasolineras. De hecho, las gasolineras capitalinas de Gazprom Neft redujeron de 60 a 30 litros su tope de repostaje por vehículo tras el ataque.
Los ataques ucranios mataron a tres civiles en la región de Moscú. Un dron golpeó un edificio residencial de tres plantas en el distrito de Rámenskoye, en el extrarradio al sureste de la capital. Fue la mayor tragedia: Una mujer de 44 años murió en el acto, un hombre falleció posteriormente en el hospital, y cinco personas más, incluidos dos menores, resultaron heridos.
Un anciano también perdió la vida en el distrito de Oréjovo-Zúyevski. La víctima se encontraba en una pequeña vivienda particular que ardió y se derrumbó tras la explosión.
Rámenskoye fue una de las zonas más afectadas por la oleada de drones. Allí los aparatos golpearon más edificios residenciales. Uno de 21 plantas tuvo que ser desalojado al producirse un incendio. Cuatrocientas personas, entre ellas 70 niños, fueron evacuadas, mientras que veinte vehículos resultaron dañados.
El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha anunciado esta acción ofensiva en el último día de las elecciones rusas. “Nuestras respuestas de largo alcance han tenido un impacto muy significativo en la región de Moscú anoche”, ha subrayado el mandatario en X.
“Una instalación clave de la industria petrolera rusa y otro centro logístico del agresor fueron alcanzados”, ha declarado el dirigente ucranio antes de advertir de que “Moscú debe poner fin a su brutal guerra y optar por la paz en lugar de construir anillos escalonados de defensa aérea a costa de otras regiones”. “Nos estamos preparando para ampliar nuestra capacidad de ataques de largo alcance”, ha adelantado también Zelenski sin dar más detalles tras una reunión con el comandante en jefe de las fuerzas armadas ucranias, Mijailo Drapati, y el ministro de Defensa, Yevgueni Jmara.
Zelenski anunció que sus fuerzas habían empleado contra la capital rusa misiles de crucero Flamingo y cohetes balísticos FP-7 Pelikan, desarrollados por la empresa ucrania Fire Point con capacidad para cargar ojivas de hasta 150 kilos. Según resalta el medio estadounidense Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL), esta última arma no había sido utilizada hasta ahora.
La directora de Fire Point, Irina Terej, anunció en la víspera del bombardeo que Kiev iba a utilizar sus Pelikan contra Rusia en las próximas semanas.
Ataques en la Ucrania ocupada
Por su parte, el Estado Mayor de Ucrania informó de que han sido tres los puntos de la citada refinería en Moscú los alcanzados en la ofensiva, según un comunicado.
También han atacado un sistema ruso de defensa aérea modelo Buk-M3, integrado por misiles tierra-aire en la región ocupada de Zaporiyia, en el sureste de Ucrania. En Donetsk, una región un poco más al norte también parcialmente invadida, afirman haber alcanzado una estación de radar Nebo-U. Por último, en Lugansk, que permanece casi íntegramente en manos rusas, han atacado un centro de producción de drones.
De forma paralela, Rusia sigue lanzando ataques de manera cotidiana contra Kiev y otra regiones de Ucrania. Ambas partes tratan de golpear, semanas antes de la llegada de los meses invernales, infraestructuras energéticas siguiendo la estrategia adoptada ya el año pasado.
