NOTA DE TRANSCRIPCIÓN
* En el texto, las cursivas se muestran entre _subrayados_ y las
versalitas se han convertido a MAYÚSCULAS.
* Los errores de imprenta han sido corregidos sin avisar.
* Se ha respetado la ortografía del original —que difiere
ligeramente de la actual—, normalizándola a la grafía de mayor
frecuencia.
* Se han añadido tildes a las mayúsculas que las necesitan.
* Se han hecho los siguientes cambios:
· Canto V, 388, p. 78: «vendabal» → «vendaval».
· Canto XII, 397, p. 172: «vendabal» → «vendaval».
· Índice de nombres propios, p. 371, voz _Neoptólemo_, «Hijo de
Ulises» → «Hijo de Aquiles».
* Algunas ilustraciones se han desplazado ligeramente, para evitar
que interrumpieran un párrafo.
LA ODISEA
[Ilustración]
HOMERO
LA ODISEA
VERSIÓN DIRECTA Y LITERAL DEL GRIEGO
POR
LUIS SEGALÁ Y ESTALELLA
DOCTOR EN FILOSOFÍA Y LETRAS Y EN DERECHO
CATEDRÁTICO DE LENGUA Y LITERATURA GRIEGAS DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA
ACADÉMICO ELECTO DE LA REAL DE BUENAS LETRAS
MIEMBRO DE LA «ASSOCIATION POUR L’ENCOURAGEMENT DES ÉTUDES GRECQUES»
É INDIVIDUO DE NÚMERO DE LA Βυζαντιολογικὴ Ἑταιρεία
ILUSTRACIONES DE FLAXMAN Y DE WAL PAGET
[Ilustración]
BARCELONA
MONTANER Y SIMÓN, EDITORES
CALLE DE ARAGÓN, NÚM. 255
1910
ES PROPIEDAD
AL LECTOR
Así como la _Ilíada_ presenta la Grecia heroica en su lucha con
los habitantes de la Tróade, la _Odisea_ describe la época de paz,
de tranquilidad y de bienandanza que siguió á la terminación de
la guerra, relatando un drama doméstico y una serie de aventuras
fantásticas y maravillosas; y ambas epopeyas reunidas forman el
panorama más acabado, el eco más fiel de los primeros tiempos
históricos de la raza griega y contienen tales ejemplos de heroísmo,
de amor patrio, de fidelidad conyugal, de respeto á los ancianos,
de buen acogimiento al peregrino, de amistad, etc., que con razón
ha podido decirse que toda la poesía de Homero es un elogio de la
virtud, salvo lo puramente accesorio[1].
Ya notó Aristóteles[2] cuán sencillo es el asunto de la _Odisea_:
la vuelta de Ulises á su patria, después de peregrinar mucho tiempo
y de luchar con las tempestades á causa del odio que le profesa
Neptuno (esta larga ausencia del héroe motiva el viaje que hace
Telémaco á Pilos y á Esparta), y la venganza que toma de los que se
han establecido en su casa, pretenden casarse con Penélope é intentan
matar á Telémaco. Mas en la narración no sigue el poeta el orden
cronológico, como en la _Ilíada_, sino que _in medias res, non secus
ac notas, auditorem rapit_[3], poniendo en boca del protagonista
cuanto ocurriera desde que Ulises y los suyos se embarcaron en Troya
hasta que el héroe llegó á la isla de Calipso, que es precisamente la
parte más extraordinaria de sus aventuras.
Aunque la _Odisea_ se ha atribuído á Homero[4], como la _Ilíada_,
debe de ser algo posterior á juzgar por los caracteres que la
distinguen (concepción más elevada de la divinidad[5], mayor
parsimonia en el uso de las comparaciones[6], predominio de la
descripción sobre la acción[7], abundancia de nombres abstractos
en el lenguaje, etc.). Longino ó, por mejor decir, el autor del
tratado _De lo sublime_, echa de menos en la _Odisea_ el vigor, la
sublimidad, la profusión de afectos y pasiones, el nervio oratorio
y la multitud de imágenes de la _Ilíada_; de suerte, dice, que
puede compararse á Homero en la _Odisea_ con el sol en su ocaso, el
cual no tiene fuerza ni ardor en los rayos pero guarda todavía su
magnitud; y atribuye este poema á la vejez de Homero, porque los
grandes escritores y poetas, cuando les falta el vigor del ingenio
para lo patético, se dan á pintar las costumbres[8]. Pero, si mirada
la _Odisea_ á la luz del arte, resulta inferior á la _Ilíada_, lo
mismo en el trazado del plan que en la variedad de la obra: son tan
típicos, sin dejar de ser concretos y vivientes, los caracteres de
algunos de sus personajes, como el ingenioso y paciente Ulises,
la casta y discreta Penélope, y el fiel Eumeo; tan encantador el
viaje que nos describe por regiones fantásticas en las que aparecen
gigantes antropófagos, ciclopes, sirenas, escollos y monstruos
como Escila y Caribdis, almas de los muertos, etc.; tan graduada la
progresión del interés hasta que llega el desenlace no por previsto
menos conmovedor; y tantas y tales las escenas del poema; que á la
mayoría de los lectores les causa una impresión más agradable que la
propia _Ilíada_. Las frases del lenguaje usual que proceden de la
_Odisea_ y los elementos que la misma ha proporcionado al _folk-lore_
de las naciones modernas (la tela de Penélope, el suplicio de
Tántalo, Escila y Caribdis, el ciclope Polifemo, las Sirenas, etc.),
demuestran que ha sido siempre el más popular de los poemas homéricos.
De este libro inmortal, que es la segunda obra maestra de la épica
griega y que el Estagírita consideraba como el magnífico espejo de
la vida humana[9], se han publicado en España dos ediciones notables
en verso endecasílabo: la clásica del secretario Gonzalo Pérez
en castizo lenguaje, pero algo amplificada[10]; y la del eximio
helenista contemporáneo D. Project Gutenberg
La Odisea
Homer
1% complete · approximately 3 minutes per page at 250 wpm
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