EXPERIMENTOS
Y
OBSERVACIONES
SOBRE
LA ELECTRICIDAD,
REALIZADOS EN
_Filadelfia_ en _América_,
POR
El Sr. BENJAMIN FRANKLIN,
Y
Comunicados en varias cartas al Sr. P. COLLINSON,
de _Londres_, F. R. S.
* * * * * *
_LONDRES_:
Impreso y vendido por E. CAVE, en _St. John's Gate_. 1751. (_Precio 2s. 6d._)
EL PRÓLOGO.
_Puede ser necesario informar al lector que las siguientes observaciones y experimentos no se redactaron con la intención de que fueran públicos, sino que se comunicaron en diferentes momentos, y la mayoría de ellos en cartas escritas sobre diversos temas, como asuntos de entretenimiento privado._
_Pero algunas personas a quienes se les leyeron, y que ellas mismas habían estado versadas en disquisiciones eléctricas, opinaron que contenían tantos detalles curiosos e interesantes relativos a este asunto, que sería una especie de injusticia para el público confinarlos únicamente a los límites de una amistad privada._
_El Editor fue, por tanto, persuadido de entregar a la prensa tales extractos de cartas y otras piezas sueltas que tenía en su poder, sin esperar el permiso del ingenioso autor para hacerlo; y esto se hizo con menos vacilación, ya que se temía que los compromisos del autor en otros asuntos apenas le dejarían tiempo para ofrecer al público sus reflexiones y experimentos sobre el tema, terminados con ese cuidado y precisión de los que el tratado que tenemos ante nosotros demuestra que es igualmente estudioso y capaz. Solo fue informado del paso que se había dado mientras las primeras hojas estaban en la prensa, y con tiempo suficiente para transmitir algunas observaciones adicionales, junto con algunas correcciones y adiciones, que se colocan al final y pueden consultarse durante la lectura._
_Los experimentos que relata nuestro autor son en su mayoría peculiares de él mismo; están conducidos con juicio, y las inferencias que se desprenden de ellos son claras y concluyentes; aunque a veces se proponen bajo los términos de suposiciones y conjeturas._
_Y, en efecto, la escena que abre nos sorprende con un asombro placentero, mientras nos conduce por una serie de hechos y reflexiones juiciosas a una causa probable de esos fenómenos, que son a la vez los más temibles y, hasta ahora, explicados con la menor verosimilitud._
_Presenta a nuestra consideración una materia invisible y sutil, diseminada por toda la naturaleza en diversas proporciones, igualmente inobservada, y, mientras todos esos cuerpos a los que se adhiere particularmente están igualmente cargados con ella, inofensiva._
_Muestra, sin embargo, que si una distribución desigual se produce por algún medio; si hay una coacervación en una parte del espacio, una menor proporción, vacuidad o carencia en otra; por el acercamiento de un cuerpo capaz de conducir la parte coacervada al espacio más vacío, se convierte quizá en el agente más formidable e irresistible del universo. Los animales quedan sin aliento en un instante, cuerpos casi impermeables por cualquier fuerza conocida hasta ahora son perforados, y los metales fundidos por ella en un momento._
_A partir de los efectos similares del relámpago y la electricidad, nuestro autor ha sido llevado a hacer algunas conjeturas probables sobre la causa del primero; y al mismo tiempo, a proponer algunos experimentos racionales para protegernos a nosotros mismos y a aquellas cosas sobre las que su fuerza a menudo se dirige, de sus efectos perniciosos; una circunstancia de no poca importancia para el público y, por lo tanto, digna de la máxima atención._
_En efecto, ha sido últimamente la moda atribuir toda operación grandiosa o inusual de la naturaleza, como el relámpago y los terremotos, a la electricidad; no, como uno imaginaría, por la manera de razonar en estas ocasiones, que los autores de estos esquemas hayan descubierto alguna conexión entre la causa y el efecto, o hayan visto de qué manera estaban relacionados; sino, como parecería, simplemente porque desconocían cualquier otro agente del que no pudiera decirse positivamente que la conexión era imposible._
_Pero de estas y muchas otras circunstancias interesantes, el lector será informado de manera más satisfactoria en las siguientes cartas, a las que se le remite por_
_El_ EDITOR.
[Ilustración]
CARTA I.
DE
El Sr. BENJ. FRANKLIN, en _Filadelfia_.
A
El Sr. PETER COLLINSON, F.R.S. _Londres_.
_28 de julio de 1747_.
_SEÑOR_,
_El necesario trabajo de copiar cartas largas, que quizá cuando lleguen a sus manos no contengan nada nuevo o digno de su lectura (tan rápido es el progreso que han hecho en Electricidad), me desalienta casi por completo de escribir más sobre ese tema. Sin embargo, no puedo evitar añadir algunas observaciones sobre la maravillosa botella del Sr. _Muschenbroek_._
1. _El material no eléctrico contenido en la botella difiere, cuando está electrizado, de un material no eléctrico electrizado fuera de la botella, en esto: que el fuego eléctrico de este último se acumula en su superficie y forma una atmósfera eléctrica a su alrededor de considerable extensión; pero el fuego eléctrico se apiña en la sustancia del primero, siendo el vidrio el que lo confina._
2. _Al mismo tiempo que el alambre y la parte superior de la botella, etc., están electrizados positivamente o en exceso, la parte inferior de la botella está electrizada negativamente o en defecto, en exacta proporción: es decir, cualquier cantidad de fuego eléctrico que se introduzca por la parte superior, una cantidad igual sale por la parte inferior. Para entender esto, supongamos que la cantidad común de electricidad en cada parte de la botella, antes de que comience la operación, es igual a 20; y en cada golpe del tubo, supongamos que se introduce una cantidad igual a 1; entonces, después del primer golpe, la cantidad contenida en el alambre y la parte superior de la botella será 21, en la parte inferior 19. Después del segundo, la parte superior tendrá 22, la inferior 18, y así sucesivamente hasta que, después de 20 golpes, la parte superior tendrá una cantidad de fuego eléctrico igual a 40, la parte inferior ninguna: y entonces la operación termina: porque no se puede introducir más en la parte superior cuando no se puede expulsar más de la parte inferior. Si intenta introducir más, es devuelto a través del alambre o sale en fuertes chasquidos a través de los lados de la botella._
3. _El equilibrio no puede restaurarse en la botella mediante la comunicación o contacto interno de las partes; sino que debe hacerse mediante una comunicación formada fuera de la botella, entre la parte superior y la inferior, por algún material no eléctrico que toque ambas al mismo tiempo; en cuyo caso se restaura con una violencia y rapidez inexpresables; o, tocando cada una alternativamente, en cuyo caso el equilibrio se restaura gradualmente._
4. _Así como no se puede introducir más fuego eléctrico en la parte superior de la botella cuando todo ha sido expulsado de la parte inferior, así en una botella aún no electrizada, no se puede introducir nada en la parte superior cuando nada puede salir por la parte inferior; lo que ocurre ya sea cuando la parte inferior es demasiado gruesa, o cuando la botella se coloca sobre un material eléctrico per se. Además, cuando la botella está electrizada, se puede extraer poco fuego eléctrico de la parte superior tocando el alambre, a menos que una cantidad igual pueda entrar al mismo tiempo por la parte inferior. Así, coloque una botella electrizada sobre vidrio limpio o cera seca, y no podrá, tocando el alambre, extraer el fuego de la parte superior. Colóquela sobre un material no eléctrico y toque el alambre, lo extraerá en poco tiempo; pero más rápidamente cuando forme una comunicación directa como se mencionó anteriormente._
_¡Tan maravillosamente están estos dos estados de la electricidad, el exceso y el defecto, combinados y equilibrados en esta milagrosa botella! Situados y relacionados entre sí de una manera que de ningún modo puedo comprender. Si fuera posible que una botella pudiera en un momento dado..._